El presidente del Consejo de Innovación, Eduardo Bitrán, participó en la presentación del libro «Emprendimiento e Innovación» junto a alumnos y profesores de la Universidad del Desarrollo, ocasión en la que revisó los cambios que aún se deben producir en nuestro país para duplicar nuevamente el ingreso per cápita (hasta los US$25.000 ppp) en los próximos 15 años y alcanzar así el umbral del desarrollo.

Una tarea clave para abordar el desafío, dijo Bitrán, es situar a la innovación como el motor esencial del aumento continuo de la productividad en el país. Y ello pasa por optimizar el uso de los recursos que obtiene el país de la exportación de commodities, invirtiéndolos en capital humano, mejoramiento de la institucionalidad y del sistema nacional de innovación, para lograr así una mayor diversificación productiva.

En su exposición, el presidente explicó parte del camino que el Consejo de Innovación ha recorrido en estos últimos dos años de trabajo y las conclusiones a las que ha llegado, expresadas en los informes que componen la propuesta de Estrategia de Innovación entregada a la Presidenta Bachelet.

«Si queremos tener un aumento continuo de la productividad, eso pasa por la innovación. Al parecer en los últimos años habría una reducción de la tasa de crecimiento de la productividad de factores, y eso nos pone un desafío hacia adelante: revertir ese fenómeno, porque es muy importante, para poder lograr la meta de generar un círculo virtuoso entre aumento de la productividad de factores y mayor acumulación de capital físico», afirmó el presidente del Consejo.

Para ello -dijo- requerimos mayor inversión en capital humano, mayor inversión en capital físico e innovación para la productividad.

Problemas a la vista

Dos problemas recurrentes dentro del país -y que aborda el mismo libro- tratan de las dificultades del sector manufacturero y la necesidad de políticas públicas que encaucen este camino.

En el caso del primero, Eduardo Bitrán explicó un curioso dato del Chile actual: «las empresas que están ingresando al mercado lo están haciendo con menor productividad que el promedio de las empresas establecidas». Ello significaría que el fenómeno del emprendimiento innovador no tendría los grados de innovación que uno espera, apuntó, dejando abierta la respuesta a tal fenómeno, que podrá atribuirse incluso a muchas entradas por necesidad o por oportunidades demasiado pequeñas.

En cuanto a la necesidad de políticas públicas, Bitrán destacó cómo, desde la primera comisión que dio origen al Consejo, se propuso crear un crédito tributario que se aprobó hace unos meses en el Congreso y que resuelve un tema fundamental dentro del sistema nacional de innovación: «que la concepción abierta de redes, de puentes, de sinapsis, de sistemas que conversan, no es lo más característico del sistema de innovación en Chile».

Al cierre, el presidente del Consejo de Innovación recordó que no estamos al comienzo de este proceso, pero que sin duda queda mucho por hacer

«Tenemos el conocimiento, el esfuerzo de 40 años en ciencia y tecnología, pero la pregunta de cómo conversan esas capacidades con el mundo del emprendimiento y con el mundo de la innovación empresarial es clave. Y lo que encontramos es que las sinapsis que hacen son limitadas: se crea conocimiento, pero no fluye hacia el sector productivo. Y aquí hay dos grandes temas: cómo nos vincularnos más a las redes de conocimiento mundial y cómo vincularnos al mundo de los negocios y de las empresas. Ahí está el desafío».

24 de abril de 2008