El Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad y la Intendencia Regional de La Araucanía realizaron, el pasado 15 de julio, el seminario «Los desafíos de la estrategia regional de innovación» en el que participaron tanto representantes del sector público regional como miembros del mundo académico, científico y empresarial y en el que se analizaron temas como ¿cuáles son los sectores más dinámicos a los que se debe «apostar» con mayor fuerza? y ¿cómo puede la región hacer frente al reto de lograr un mayor crecimiento y desarrollo?

El seminario se enmarca dentro del ciclo de encuentros regionales que el Consejo está desarrollando a lo largo de Chile, el primero de los cuales se realizó en el mes de junio, en Valparaíso.

Según explicó Bitran, en estas reuniones se busca, por un lado, «relevar el rol de la innovación para el desarrollo del país y dar a conocer en terreno el estado de avance de la estrategia nacional de innovación, pero, sobre todo, interiorizarse del progreso registrado por las estrategias regionales y analizar e identificar espacios de convergencia entre las políticas regionales y nacionales, en especial en lo referido al apoyo a sectores productivos definidos como prioritarios tanto a nivel local como a nivel país».

La idea es construir una agenda de diálogo y trabajo conjunto con cada región, en torno al alineamiento de las estrategias regional y nacional, y la identificación de iniciativas regionales o macrorregionales dirigidas a incrementar la competitividad económica.

En Temuco, Eduardo Bitrán hizo un llamado a enfocarse «en sectores que hoy somos capaces de identificar como dinámicos y de grandes crecimientos. Porque cuando lo hagamos vamos a estar abordando aspectos genéricos que no sólo van a ayudar al desarrollo de estos, sino también de otros que ni siquiera se encuentren identificados, ya que se trata de temas transversales».

El presidente del Consejo destacó la coincidencia que existe entre la estrategia nacional y la de la Región de La Araucanía, dado que ambas convergen en tres ejes fundamentales: capital humano, innovación empresarial, y ciencia de base y tecnología.

Puntualizó que: «Lo que nosotros estamos planteando en nuestra estrategia de innovación es tratar de coordinar dichos pilares con otros más transversales, que tienen que ver con el desarrollo de una actividad (como regulación o desregulación) o con infraestructura, por ejemplo, ya que ésta influye en el desarrollo de los clusters».

Por otro lado, remarcó la sintonía con la región respecto de la importancia de la transferencia de tecnología y difusión hacia el sector empresarial, que genera «una oportunidad para mejorar la productividad intrarregional y, en muchos casos, también de llegar a mejores prácticas internacionales».

30 de julio de 2008