En un seminario realizado conjuntamente por el Consejo Nacional de Innovación (CNIC), la Cepal y el Banco Mundial, Eduardo Bitran destacó los desafíos que enfrentarán en los próximos años algunos de los sectores económicos más relevantes del país debido al cambio climático y calentamiento global.
La necesidad de que Chile cuente con una estrategia que permita un manejo eficiente y armónico de los recursos hídricos, que fije pautas de desarrollo energético y que ordene a inversión y las políticas públicas para hacer frente a los desafíos del cambio climático fue el principal mensaje del presidente del CNIC en el seminario «Cambio climático: los desafíos para el crecimiento de Chile y América Latina», realizado en la sede de la Cepal en Santiago.
Bitran anunció que el Consejo comienza así su trabajo en estos temas y que durante este año y el próximo se concentrará en generar información y diálogo en el sistema con miras a que el cambio climático se transforme en un eje orientador relevante de la revisión que en 2011 se debe realizar de la Estrategia Nacional de Innovación.

Efectos del cambio climático en Chile

En su exposición, el presidente del Consejo enumeró los posibles cambios que podría vivir el país producto del cambio climático y sus consecuencias para los sectores productivos.
Así, entre los efectos probables nombró que se espera un aumento en las lluvias en el norte grande, particularmente en verano, lo cual traería consigo más inundaciones y más severas en su magnitud. Sin embargo, también se prevé mayor evaporación de las aguas debido a los aumentos en las temperaturas.
En tanto, en el centro-sur del país, se prevén reducciones en los niveles de precipitaciones, retroceso en los glaciares, alzas en las nieves de nieves, planteó el presidente del CNIC. Sectores como la agricultura tradicional e industrial, así como a las plantaciones forestales, y la minería se encontrarían dentro de los más afectados por estas transformaciones en el clima.
El desarrollo de plantaciones forestales se vería desplazado más hacia el sur, en tanto la agricultura tradicional, basada en la irrigación natural por lluvia, podría reducirse drásticamente en la zona Centro de Chile. La agricultura intensiva en capital también será seriamente afectada, debido a la reducción de los flujos de agua y a la reducción de los acuíferos. Sin embargo, regiones como la VII y VIII podrían beneficiarse con la reducción del número de días extremadamente fríos, lo cual podría estimular la producción vitivinícola y frutícola.
El presidente del Consejo enfatizó que estos impactos implicarán para las autoridades desafíos regulatorios y de nuevas prioridades en las inversiones que emprenda el país. Así a nivel de las inversiones, existe la posibilidad de compensar estos cambios mediante la construcción de represas de irrigación y otras destinadas a regular las fuentes hídricas, así como aumentar la inversión en infraestructura para proteger las cuencas fluviales.
El presidente del CNIC, concluyó, además, que la autoridad deberá ajustar las normativas, ya que se requerirán instrumentos y estrategias de administración hídrica mucho más sofisticadas, con el fin de permitir usos armónicos y sostenibles de estos recursos, entre sectores como la agricultura, la minería y la industria.

Banco Mundial y Cepal

En la oportunidad, expuso también el economista del Banco Mundial Pablo Fajnzylber, quien presentó el estudio «Desarrollo con menos carbono: Respuestas latinoamericanas al desafío del cambio climático». El experto destacó especialmente el alto potencial de desarrollo que tienen la hidroelectricidad y otras formas de Energías Renovables No Convencionales en América Latina, como forma de contribuir significativamente a disminuir los gases con efecto invernadero y el calentamiento global.
Por su parte, José Luis Samaniego, director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de Cepal, presentó el documento, «Cambio climático en América Latina y el Caribe, una reseña».

11 de marzo de 2009