Junto a autoridades de Gobierno y representantes universitarios, el Consejo de Innovación analizó los avances de una propuesta para la creación de Unidades de Transferencia y Comercialización Tecnológicas (CITEs) en Universidades de Investigación Chilenas.
CITEs La reunión se llevó a cabo el martes 2 de junio en Santiago y en ella la consultora InterLink Biotechnologies (EE.UU.), junto al Dr. Alan Paau, vicerrector de Desarrollo Económico y Transferencia de Tecnologías de la Universidad Cornell, presentaron los avances y las recomendaciones del estudio solicitado por el Consejo con el objetivo de fortalecer la capacidad de transferencia y comercialización de tecnologías que se desarrollan a partir de investigación en universidades y centros científicos. El planteamiento central del trabajo liderado por el CNIC consiste en la creación de unidades que apoyen el patentamiento, licenciamiento e incluso el desarrollo de “spin offs” a partir del trabajo científico nacional.
Para los asistentes a la reunión, la necesidad de contar con centros de estas características en el país es vital, por lo que el modelo propuesto por los expertos internacionales fue ampliamente valorado y aprobado.
Al respecto, el rector de la Universidad de la Frontera, Sergio Antonio Bravo, destacó el trabajo hecho por el Consejo de Innovación al promover esta iniciativa, enfatizando que como universidad: “Me sumo feliz a esta iniciativa, creo en este criterio de CITEs, el cual genera importantes economías de escalas de por medio. Pero debemos pensar que no va a ser un proceso rápido, ya que hay una serie de cambios que hacer para poder desarrollarlos de manera optima”.
Por su parte, el vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, Jorge Allende (quien asistió también en representación de los vicerrectores de Investigación de las universidades del Cruch) apuntó a la necesidad de aprovechar las capacidades ya instaladas en las universidades en materia de transferencia, reconociendo que son insuficientes para los desafíos planteados y que se requiere un compromiso para su fortalecimiento.
A su turno, el vicerrector Adjunto de Investigación de la Universidad Católica, Carlos Vio, destacó que es necesario también abordar el marco institucional en el que operan las universidades públicas, ya que muchas veces esto les resta flexibilidad para asumir las tareas que la Tercera Misión y el desarrollo del país demandan a estas instituciones.
En tanto, el presidente del CNIC, Eduardo Bitran, hizo hincapié en “avanzar coordinada y conjuntamente entre las universidades, agencias y demás organismos que se requieren en este proceso que está comenzando».
Entre otros temas relevantes, el debate apuntó a aspectos que resultan trascendentales para el desarrollo de estos centros, tales como las políticas internas de propiedad intelectual y conflictos de intereses en las universidades, la generación de incentivos en la carrera académica para promover la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo, y las adecuaciones necesarias en el modelo de financiamiento público de las universidades con el fin de que este tipo de actividades sea adecuadamente reconocida y valorada.
En la reunión también estuvieron presentes también Jaime Pozo (jefe de Desarrollo y Transferencia Tecnológica de la U. de Chile); Sergio Marshall (Vicerrector de la U. Católica de Valparaíso); Mónica Alacial (U. Austral), José Rodríguez (U. Técnica Federico Santa María), Hernán Angel (U. Católica del Norte); Leopoldo Sánchez (director nacional del INIA), además de representantes del Mineduc, Corfo, Conicyt , Mecesup y FIA.
El modelo propuesto
Entre otros aspectos relevantes de diseño, el Consejo de Innovación destacó que los CITEs deben tener un enfoque asociativo, poniendo a disposición de las universidades y centros científico-tecnológicos sus capacidades gestión y transferencia tecnológica y gestión de la propiedad intelectual, entre otras.
En especial, explicó el presidente del CNIC, se espera que uno de estos centros tenga un carácter eminentemente regional (atendiendo probablemente a universidades del sur del país), mientras que la estructura de otras dos o tres entidades similares debiera ser el resultado del diálogo de las propias universidades.
Los avances de la propuesta discutidos en la reunión consideran la necesidad de contar con un importante apoyo público durante los primeros años de existencia de los CITEs, el que se haría efectivo a través de las agencias de investigación públicas como Corfo, Conicyt, además de Mecesup. Asimismo, se apunta a aprovechar las capacidades ya existentes en el país.

02 de junio de 2009