La Comisión de Formación Técnica convocada en junio del 2008 por la ministra de Educación, Mónica Jiménez, presentó el documento “Bases para una política de Formación Técnico- Profesional en Chile”, ocasión en la que estuvo invitado como panelista el presidente del CNIC, Eduardo Bitran.

En la ocasión, el texto fue presentado por el presidente de la Comisión de Formación Técnica, Hernán Araneda, y posterioremente la Ministra de Educación se refirió a la importancia de éste y enfatizó en los tres elementos esenciales que se busca mejorar en educación: Una formación sin estudiantes de primera y segunda categoría, en estrecha relación con el mundo empresarial y con un sistema de información acorde a los requerimientos.

Luego, el estudio fue comentado por expertas de la OECD y el BID; y finalmente el presidente del CNIC, Eduardo Bitran, el presidente del Consejo Asesor para la Equidad Social, Patricio Meller, y la ministra del Trabajo y Previsión Social, Claudia Serrano, se refirieron al tema «Empleabilidad, Productividad e Innovación: Desafíos para la formación técnica».

En su intervención, Bitran enfatizó en la importancia de mejorar las competencias genéricas y básicas, tanto de la formación técnico profesional como de la científico humanista. En este sentido, destacó el aporte que significará la aplicación de la prueba PIAAC desarrollada por la OECD, y asimismo destacó la necesidad de «generar una sinergia entre una mayor demanda por innovación de las empresas y mayor esfuerzo de formación de capital humano calificado».

Acerca del Informe

En el documento se definen cuatro ámbitos de propuestas para laFormación Técnico-Profesional: Un Sistema articulado de Formación Profesional; Currículum y Aprendizajes; el Aseguramiento de Calidad y desarrollo de la oferta; y el Financiamiento de la Demanda por Formación Profesional Terciaria.

Dentro de las propuestas, destaca la de avanzar en la creación de un Marco de Cualificaciones (MC) donde se establezcan los niveles de la Formación Profesional, y sus relación con áreas ocupacionales y con los actuales niveles formativos del sistema educativo chileno. En este sentido, la Comisión propone iniciar en el segundo semestre de 2009 un estudio y propuesta de un MC, tomando como ejemplo un conjunto seleccionado de sectores o clusters claves de la Estrategia Nacional de Innovación para la Competitividad.

En materia de estructura curricular y aprendizaje, el informe plantea un cambio curricular que afecte la matriz de distribución temporal, la orientación y los contenidos de los grados 11 y 12 de la actual modalidad de formaión técnica, incorporando alternativas curriculares para los estudiantes y rediseñando las prácticas profesionales. A su vez, propone incorporar la formación técnica secundaria al Sistema de Medición de la Calidad de Educación, con el propósito de establecer un sistema de monitoreo a nivel nacional de los aprendizajes logrados por los estudiantes.

En cuanto a la calidad y pertinencia, la comisión propuso un enfoque hacia la oferta que combine sistemas y procesos de acreditación con criterios pertinentes y resultados vinculantes para todas las instituciones que ofrezcan formación profesional, con medidas orientadas a apoyar el desarrollo de capacidades de la oferta, con financiamiento público condicionado a resultados y desempeños institucionales.

Por último, en cuanto al financiamiento se propone rediseñar el actual sistema de de ayudas estudiantiles y avanzar a una combinación de becas y créditos que permita la incorporación de alumnos provenientes de los quintiles de menores ingresos. Asimismo, sugieren incorporar mayores incentivos para que trabajadores puedan también acceder a formación profesional mejorando y diversificando los incentivos y subsidios que actualmente ofrece el sistema nacional de capacitación administrado por el Sence.