En la ocasión, el presidente del Consejo se refirió a algunos de los conceptos que intentará desarrollar durante su gestión al mando del Consejo de Innovación, además de señalar cuales serán, en líneas generales, las propuestas que le hará al Gobierno para potenciar el emprendimiento y la innovación en el país.
La actividad consistió en un desayuno con socios y amigos de la Cámara Chileno Norteamericana de Comercio (AmCham), donde el Presidente del Consejo de Innovación, Fernando Flores, presentó algunos conceptos que intentará desarrollar durante su gestión en el CNIC.
En este sentido, Flores enfatizó que el problema que tiene superar Chile es respecto de su baja productividad y la escasez de empleos de calidad que le permitan tener a futuro una sociedad más rica, pero al mismo tiempo más justo. Para ello, plantea la necesidad de enfocarse en aspectos que van más allá de la mera aplicación del conocimiento, y poner atención en señales tales como el “timming” en el cual se generan oportunidades y amenazas, es decir, apuntar a lo que considera la esencia de un emprendedor: la capacidad de ver posibilidades.
De esta forma, destacó la necesidad de que Chile este en contacto con aquellos lugares en los que se producen los componentes que permiten generar los grandes cambios de la sociedad, estar en las conversas que van definiendo el camino del desarrollo tecnológico, como las que se dan en el Silicon Valley de California, y no conformarse con comprar tecnología hecha todo el tiempo.
Para ello, se refirió a la necesidad de generar un cambio en la carrera de ingeniería en Chile, de manera de comenzar a formar ingenieros que sean capaces de producir mayores tecnologías. Sin embargo, destacó que hay algunos casos exitosos, como la ingeniería antisísmica de la Torre Titanium que resistió el terremoto de febrero pasado, la cual fue creada por el consejero Juan Carlos De la Llera, Decano de la Facultad de Ingeniería de la PUC.
Otro de los temas abordados por Flores, y donde ve la posibilidad de “sembrar una semilla”, es la Astronomía. En esta materia, destacó el hecho que “hacia 2020 en Chile se concentrará un 60% de la capacidad de observación óptica del mundo, pero hoy sólo existen unos 100 chilenos con posgrado en el área, mientras que a nivel mundial hay 70.000 astrónomos”.
En ese sentido explicó que esta ciencia puede despertar un polo de desarrollo, porque los técnicos que trabajan alrededor son chilenos y se desarrollan nuevas tecnologías como la robótica, telecomunicaciones y computadores de alto nivel. “Si capitalizamos el 5% de esto, en Chile tendríamos otra ingeniería”. 

09 de diciembre de 2010, Santiago