Durante la ceremonia, donde se graduaron 450 nuevos ingenieros de la Universidad Católica de Chile, su Rector, Ignacio Sánchez, entregó la medalla Centenario UC al ingeniero ex alumno de la Escuela, el doctor Fernando Flores, quien recibió con emoción la distinción.

Cerca de 2000 personas estuvieron presentes el pasado viernes 18 de noviembre durante la ceremonia de graduación de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica de Chile. Acompañados de las máximas autoridades de esta casa de estudios, profesores de la Escuela, familiares y amigos, los graduados recibieron emotivas palabras de parte del Decano de la Facultad de Ingeniería, Juan Carlos de la Llera, quien además es miembro del CNIC, así como también del orador principal de la ceremonia, Fernando Flores.

El presidente del Consejo de Innovación quiso ser breve en sus palabras, y comenzó recordando su paso por la Escuela de Ingeniería UC y a las «valiosas» personas que ahí conoció, entre los que destacó a Raúl Devés, Arnoldo Hax, además de algunos de los profesores que tuvo durante esos años, como Rubén Toro Valenzuela y José Valenzuela, enfatizando que «lo primero que uno tiene que tener en la vida es gratitud por lo que recibió» .

Luego dibujó el mito de Zeus y Prometeo, cómo éste le sustrajo el fuego para dárselos a los humanos, y el castigo recibido. Los dioses griegos no eran perfectos, tenían inclinaciones, actitudes, emociones. “Los ingenieros son como los preservadores del fuego”, dijo. Luego destacó el carácter colectivo de las emociones: “Los estados de ánimo no son personales, son sociales”, dijo. Uno es transportado a los estados de ánimo, “son como los rayos de los dioses, definen las posibilidades”.

Somos una aventura lanzada a un mundo que no elegimos, dijo. “Estamos construyendo mundos con otros”. Y eso se logra con el lenguaje y los compromisos”. Y como la construcción es colectiva, nos podemos descarriar como ocurrió en la Segunda Guerra, dijo.

Por su parte, el Decano, Juan Carlos de la Llera, centró sus palabras en comparar la actitud del ingeniero que asume el desafío profesional con el tenista, considerando que él dejó el tenis profesional por la ingeniería en octubre de 1982. Practicaba seis horas diarias. Y describió las actitudes y emociones que se instalan en el alma del jugador cuando está ante un “match point”. “Estamos en un match point”, dijo, “ustedes son grandes jugadores, han entrenado seis años. Las decisiones que tomen hoy tendrán relevancia histórica. Si no son ustedes los llamados a jugar ese match point, ¿quiénes entonces?” dijo. Al concluir preguntó “¿Qué sentido le imprimimos a nuestra acción como ingenieros de esta escuela?” Y llamó a no claudicar, a hacer de Chile un país mejor. “A ganar el partido, a alcanzar el desarrollo”, terminó.

A continuación, el Rector, Ignacio Sánchez, tomó la palabra, de dirigir el Juramento de los nuevos ingenieros. Le pidió a los jóvenes “valor y saber” para “generar nuevo conocimiento, como Miguel Nussbaum, como Juan Carlos de la Llera, que están en la frontera de la innovación.

22 de junio de 2011, Santiago