El consejero Fernando Fischmann se reunió con los directores de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA), quienes se interesaron en la tecnología Crystal Lagoons buscando soluciones alternativas para reconvertir sistema de enfriamiento de sus centrales termoeléctricas.

Un inédito encuentro con las autoridades medioambientales de Estados Unidos sostuvo recientemente el reconocido innovador y CEO de Crystal Lagoons Corp, Fernando Fischmann, quien presentó su revolucionaria aplicación tecnológica para el enfriamiento sustentable de plantas industriales, en el marco de un histórico cambio en la regulación de los sistemas de enfriamiento de termoeléctricas en ese país. La innovadora tecnología elimina el enorme daño ambiental que es generado con sistemas de enfriamiento que utilizan fuentes naturales como el mar (ríos o lagos), permite un sustancial aprovechamiento energético y reduce drásticamente las emisiones de CO2, generando enormes beneficios medioambientales para compañías industriales, mineras, plantas termoeléctricas, termosolares, fundiciones y data centers, entre otras.

El bioquímico y empresario inmobiliario chileno fue invitado por Nancy Stoner, jefa nacional del Departamento de Agua de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), con quien se reunió en Washington DC junto a asesores y expertos norteamericanos. Además, fue acompañado por el abogado Guillermo Carey, quien desde julio de este año está a cargo de la nueva oficina de Crystal Lagoons en el país norteamericano.

Esta innovación está acaparando la atención mundial, tras ser presentada en APEC (Estados Unidos), en Babson College en Boston y en la mayor feria minera de Latinoamérica, Exponor 2011. A la fecha, Crystal Lagoons cuenta con 19 proyectos en carpeta en Perú, Estados Unidos, Finlandia, India y Arabia Saudita, además de nuestro país.

Actualmente, la mayoría de los procesos de generación termoeléctricos contemplan enfriamientos mediantes grandes volúmenes de agua que se captan desde el mar u otros cursos de agua naturales, matando una gran cantidad de vida marina en el proceso de succión, para posteriormente ser devueltos a altas temperaturas y causando polución térmica que conlleva graves daños medioambientales y alteran el delicado equilibrio de los ecosistemas. Una segunda alternativa es la instalación de gigantescas torres de enfriamiento, que conllevan un alto costo estético y económico. Ambas opciones desperdician energía valiosa que se transmite al ambiente en forma de calor y que contribuyen a que hoy la energía que se pierde a nivel mundial represente un 80% de la energía eléctrica que efectivamente se consume en todo el planeta.

La tecnología de enfriamiento sustentable desarrollada por Crystal Lagoons, soluciona este problema: provee la posibilidad de crear grandes lagunas cristalinas que actúan como disipadores de calor, creando un circuito cerrado de enfriamiento para las plantas de generación eléctrica u otras industrias que liberen calor al ambiente. Este sistema toma agua cristalina de la más alta calidad desde la laguna, la que enfría el proceso industrial, para posteriormente devolver el agua caliente a la misma laguna, en dónde se disipa el calor de forma natural.

La tecnología Crystal Lagoons permite a las plantas termoeléctricas una desconexión completa del mar u otras fuentes naturales, con un menor costo de instalación, bajo consumo de agua de reposición y de energía. Además, optimiza el aprovechamiento energético porque crea una reserva de energía térmica que puede ser utilizada posteriormente en diversos procesos, como calefacción, agua caliente residencial e industrial, desalación térmica, calefacción de invernaderos, secado de madera y precalentamiento industrial, entre otros.

También es posible utilizar la tecnología para crear lagunas recreacionales de agradables temperaturas todo el año (32°C), las cuales pueden ser utilizadas por todo tipo de personas, debido a los altos estándares de la calidad del agua presente en las lagunas que cuentan con esta tecnología. Así, es posible generar un atractivo sin precedentes y un enorme beneficio para las comunidades.

Santiago, 12 de septiembre de 2011