Durante 2012 le corresponde al Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad (CNIC) revisar de manera profunda el marco de orientaciones estratégicas entregado en 2008 con el objetivo de presentar al Presidente de la República, a comienzos de 2013, una nueva propuesta que ayude al país a avanzar hacia una economía más competitiva y equitativa en la que la innovación –en sus diversas formas- juegue un papel central.

El Consejo está convencido de que debemos comprender la innovación como la posibilidad de inventar el país del futuro, y entiende su reflexión mucho más allá de la aplicación de ciencia y tecnología o la generación de buenas ideas que se transforman en productos o servicios y, por supuesto, mucho más allá de la sola necesidad de producir más y mejor o de competir en los mercados internacionales.

La reflexión del CNIC parte por reconocer como contexto ineludible el que vivimos una época de cambio acelerado que afecta a todas las dimensiones de la sociedad. De hecho, en apenas 10 años, las circunstancias en que surgió la innovación como un camino para el desarrollo del país han cambiado sustancialmente, planteando nuevos desafíos, abriendo otras oportunidades, pero también haciendo emerger nuevos peligros.

Por ello, el presidente del CNIC, Fernando Flores, afirma: «aunque en este contexto es casi imposible definir planes monolíticos y detallados de largo plazo, sí se requieren orientaciones estratégicas que anticipen oportunidades y amenazas, que nos permitan observar y entender las olas tecnológicas y las transiciones de mercado que van configurando los espacios en donde un país pequeño como el nuestro puede generar valor y ser una oferta para el mundo».

En esta reflexión el Consejo ha redefinido como sus tareas fundamentales, las siguientes:

  1. identificar y mostrar espacios de oportunidades y riesgos para la innovación y el emprendimiento para Chile;
  2. asegurar coherencia de las políticas públicas pro innovación en función de prioridades nacionales que permitan focalizar esfuerzos y generar áreas de liderazgo mundial; y
  3. empujar un cambio cultural que permita movilizar al país hacia el emprendimiento y la innovación.
    Entre los elementos centrales que el CNIC está abordando en este proceso de revisión, se cuentan:
  • Una mayor comprensión respecto de la innovación como fenómeno histórico humano inserto en lo que llamamos ecosistema de la innovación. Ello implica no sólo una mirada respecto de los componentes clave para la innovación, sino de las relaciones y la cultura que le han sido más propicias en el desarrollo de «ciudades innovadoras», del valor que para la innovación han tenido y tienen las tradiciones y la identidad, así como la existencia de redes de colaboración y de un estado de ánimo social favorable. La acumulación de conocimiento científico y capital humano, la disponibilidad de prácticas y tecnologías, la existencia de personas e instituciones con redes de confianza y colaboración, las conexiones con el mundo, el financiamiento para el emprendimiento y los espacios para la prueba y el fracaso, son algunos de los elementos clave de este análisis.
  • Una revisión del rol del Estado en el apoyo a la innovación. Desde esta perspectiva se abordan aspectos institucionales, presupuestarios y de diseño e implementación de políticas.

Como contexto se analiza la evolución del Estado en el desarrollo de los países, y la relevancia del marco normativo-institucional general, para desde allí abordar el rol del Estado en el desarrollo de la innovación y el emprendimiento, y en la capacidad del país de responder al cambio histórico acelerado que caracteriza esta era.

A ello, se suma la necesidad de incorporar nuevas dimensiones que han ampliado la definición de desarrollo en este último periodo y que obligan a la búsqueda de nuevos indicadores tanto para la innovación como para el desarrollo.

Paralelamente, el CNIC está abordado desafíos clave para el futuro de Chile, entre los que destacan:

  •  los fundamentos sobre los que se basa la Educación como base para el gran cambio cultural que requiere Chile si quiere poner la innovación en el centro de su estrategia de desarrollo;
  • el papel de la Educación Superior y la Ciencia en la tarea de abordar las preocupaciones de la sociedad;
  • el rol del Estado en un contexto de cambios tecnológicos y cambios sociales que desafían las aproximaciones clásicas de generación y gestión de normas e instituciones;
  • las nuevas exigencias para la formación de ingenieros, entendiendo su rol clave en el desarrollo y aprovechamiento de las tecnologías;
  • los nuevos desafíos y oportunidades energéticas del país, entendiendo su relevancia la posibilidad de nuevas inversiones, pero también en la calidad de vida de los ciudadanos;
  • el aprovechamiento de riquezas naturales como la biodiversidad, los cielos, la geología y el clima para el desarrollo de la ciencia, la tecnología, el turismo y la identidad;
  • los factores clave para el desarrollo regional como espacios en que pueden gestarse ecosistemas innovadores a partir de identidades colectivas y aprovechamiento de redes locales.
  • la transición entre la retención y la circulación de talentos como una tendencia global para abordar desafíos de capital humano;
  • los cambios demográficos, los escenarios futuros que derivan de ellos y su impacto en el desarrollo del país;
  • las tendencias tecnológicas globales como fenómenos que permiten anticipar espacios de oportunidades para el futuro de Chile.

En todas estas áreas, el CNIC cuenta con el apoyo de expertos nacionales e internacionales, además del trabajo y diálogo con actores nacionales, tanto públicos como privados.

Santiago, 22 de agosto de 2012