El vicepresidente del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad, José Miguel Benavente, participó en la segunda jornada del «Seminario Cultura y Economía: creatividad para el desarrollo», organizado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. La instancia tuvo como propósito crear un espacio de debate en torno a la situación chilena, además de contextualizar las propuestas traídas por los invitados internacionales -economistas y expertos en fomento de las industrias creativas- a la experiencia nacional.

A su vez, en el marco de la revisión de la Estrategia Nacional de Innovación que el Consejo ha estado realizando durante este año, se ha reconocido como uno de los ejes clave el fomento de una cultura que propicie el emprendimiento y la innovación.

El CNIC entiende la cultura como el espacio en el cual nacemos y nos desenvolvemos, expresando nuestras maneras de relacionarnos, siendo a la vez el entorno histórico que crea pertenencia, donde aprendemos a percibir lo mal o bien visto, lo común de lo inusual, etc.

En este contexto, el emprendimiento innovador está sin duda modulado por el trasfondo cultural, siendo imperativo potenciar la apertura requerida en un mundo globalizado donde los cambios no esperan que la sociedad esté preparada para recibirlos.

El Consejo está convencido de que las manifestaciones culturales que surgen en una sociedad constituyen un activo que produce beneficios en distintos aspectos, que no solo se expresa en una dimensión económica, tal como ocurre también con la ciencia y la educación. Desde esta perspectiva, las artes y las ciencias son también el ámbito fundamental para crear y reflexionar, el espacio donde se rearticula el mundo y se «inventa» el futuro, abriendo nuevos horizontes de posibilidades para la humanidad.

Por ello es relevante que el Estado apoye y nutra las expresiones culturales, estableciendo una base para que surjan y se desarrollen, a la vez que oriente y privilegie aquellas que, desde el punto de vista del desarrollo y la innovación, tengan el potencial de transformar las conversaciones que determinan nuestras perspectivas de futuro.

Santiago, 6 de diciembre de 2012