«El presupuesto en general, para ciencia, tecnología e innovación viene relativamente estancado». Con preocupación, el vicepresidente del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad (CNIC), José Miguel Benavente, analiza en DF los recursos asignados para la ciencia, tecnología e innovación en el Presupuesto 2014, y es que tal como explica, estos recursos vienen «estancándose» desde 2010. «Los recursos no han crecido desde 2010 en adelante porque, al dividir los montos en términos relativos con el PIB que crece 3% a 4% por año en promedio, se aprecia que los recursos son insuficientes, y este año no hay una mirada creciente de largo plazo», detalla.

Dentro de las principales preocupaciones de Benavente, se encuentran las asignaciones para el presupuesto de Conicyt, especialmente el de Fondecyt e Innova, «donde no aparece una línea muy importante para el país que es la que fomenta la renovación en la enseñanza de la ingeniería en Chile».

«El presupuesto que tiene Fondecyt, donde en términos relativos cae el número de proyectos que podrían postular, a la mitad», lo que a juicio de Benavente, es un claro retroceso de la inversión en estás áreas. Ante esta realidad, a fines de esta semana, presentarán un documento donde se explicitará esta preocupación. «Apuntaremos a ver dónde están los desbalances, los déficit», afirma Benavente.

Recursos 2014

Los items generales que está monitoreando el CNIC son tres: Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) donde se asignaron $ 501.049 millones en 2014 y que considera el financiamiento de investigación científica, formación de postgrado, I+D precompetitiva, bienes públicos para la innovación, apoyo a la innovación en las empresas y subsidios para el emprendimiento innovador. Según explican, estos recursos son ejecutados principalmente por Conicyt y por InnovaChile de Corfo. El segundo es Educación Superior y Capacitación con $ 989.796 millones que incluye recursos destinados a becas de pregrado y el desarrollo institucional de las universidades chilenas, junto con el financiamiento para capacitación laboral, cuyo principal ejecutor es el Sence.

Finalmente, en Créditos y Garantías, que tiene recursos por $ 557.071 millones se constituye principalmente por recursos de Corfo para crédito a PYME, aporte a Fondos de capital de Riesgo y Préstamos Universitarios, y por recursos de la Subsecretaría de Educación para aportes solidarios al Fondo de Crédito Universitario. Ante esto, el problema que detecta el CNIC es que si se aspira a llegar a invertir del orden del 1% del PIB en innovación, se requiere inyectar del orden de US$ 200 a US$ 250 millones frescos al sistema cada año y eso, según Benavente, «no está sucediendo».

Fuente: Diario Financiero

Santiago, 16 de octubre de 2013