Gobierno y ciudadanos trabajando juntos por el desarrollo colectivo de soluciones a los problemas de interés público.

Esa es parte del concepto que se celebró en la Semana de Gobierno Abierto en Buenos Aires, entre el 17 y el 24 de noviembre, y que contó con 350 oradores y más de 1.800 participantes de 50 países.

La Alianza para el Gobierno Abierto es un movimiento global que reúne a representantes de los gobiernos de 70 países y 15 gobiernos subnacionales que se asocian con la sociedad civil para promover la transparencia, empoderar a los ciudadanos, luchar contra la corrupción y, a partir de las nuevas tecnologías, implementar programas que permitan alcanzar democracias más participativas.

Las posibilidades que esto abre para los países y sus ciudadanos son tantas que recién estamos empezando a descubrirlas.
Así lo han demostrado aquellas ciudades del mundo que han sido pioneras en la materia. Zaragoza, por ejemplo, ya cuenta en España con una plataforma que permite a los ciudadanos participar vía encuestas en las fases de diagnósticos de distintos planes urbanos, de transporte, consultas públicas sobre decisiones del ayuntamiento, presupuestos participativos, mapas de quejas y sugerencias, datos abiertos, servicios públicos digitales amigables, entre otras iniciativas que han tenido excelente recepción en la ciudadanía.
En ese modelo, por ejemplo, la alcaldía realiza sus propuestas y consultas de todo tipo, que pueden ser mejoradas gracias a los aportes de la gente. Pero no sólo eso: ciudadanos y ciudadanas pueden elaborar sus propias propuestas y crear sus propios debates, votar a favor o en contra de las propuestas y aportes ya realizadas, además de comentar sobre ellas. A eso se suma la posibilidad de crear mapas para que la ciudadanía pueda añadir información de forma colaborativa.

Ideas como esas, que ya se han puesto en práctica también en distintos países de Latinoamérica como Paraguay, Argentina y Costa Rica, fueron debatidas en el Encuentro Regional para las Américas que se llevó a cabo el martes 21 y miércoles 22 de noviembre en el Centro Cultural Kirchner, en Buenos Aires.

En representación del CNID participó la especialista Paloma Baytelman, quien integra la Secretaría Ejecutiva del Consejo. Ella, además de participar como asistente en diversas actividades de la Semana del Gobierno Abierto, durante el Encuentro Regional de la AGA moderó el panel «Lecciones para fortalecer la ambición y mantener el liderazgo en procesos de transición”, en el cual participaron Ana Gabriel Zúñiga, Viceministra de Diálogo Ciudadano del Ministerio de la Presidencia de la República de Costa Rica; Nathaniel Heller, director del Results for Development Institute; Juan Andrés Roballo, prosecretario de la Presidencia de la República Oriental del Uruguay; y José Molinas Vega, Ministro Secretario Ejecutivo de la Secretaría Técnica de Planificación del Desarrollo Económico y Social de Paraguay.

La participación del CNID se enmarca en el trabajo que realiza la institución para entregar orientaciones estratégicas para que la gestión pública y la gobernanza de las instituciones públicas incorpore formas de hacer transformacionales para abordar preocupaciones que comparte la sociedad -y que son globales, complejas y aparecen en escenarios inciertos- para con la ayuda de las ciencias, las tecnologías y la innovación avanzar hacia un desarrollo sostenible e inclusivo.

Entre las actividades de la semana, también se desarrollaron jornadas académicas y de innovación pública, reuniones con el sector privado, talleres con integrantes del programa de la OEA para potenciar líderes jóvenes del gobierno abierto, así como coloquios de organizaciones de la sociedad civil y de los investigadores del mecanismo de evaluación independiente. En esos contextos, se realizaron alrededor de 60 sesiones, bajo los formatos de paneles de debate, mesas redondas, charlas y talleres para generar un intercambio entre los distintos países de la región que resulte en nuevas iniciativas de cooperación, en torno a los siguientes ejes: la apertura del Estado, la anticorrupción, la participación ciudadana, la rendición de cuentas, la co-creación de proyectos, la protección del espacio cívico y las nuevas tecnologías cívicas y datos abiertos, entre otros temas.